En lo expuesto en el seminario podemos rescatar tres puntos que nos llamaron la atención:
1.- Metodología aplicada en la práctica de los jóvenes de la escuela rural de Molina.
2.- La visión de padres sobre el trabajo que se hace con sus hijos.
3.-Los tiempos de trabajo con los jóvenes.
1.- Patricia (la exponente) dijo algo muy importante: “Que las expectativas de los jóvenes no llegaban más allá de conseguir el título para luego seguir ejerciendo como temporero”.
Nos llamó la atención, ya que el método que aplicó ella, de abrirle un mundo de expectativas mucho más amplio al mostrarle que no solo existe el campo para trabajar, sino que también variedades de posibilidades para ser un profesional, como las universidades, centros de formación técnica, institutos profesionales, etc. Desde esa base ella fue forjando una preparación adecuada para rendir la PSU, así ellos puedan ir en búsqueda de estas oportunidades que desconocían, ya que tal vez ellos no tiene la posibilidad de recibir puntos de vistas de exponentes de todas las universidades como lo hacen en la mayoría de los colegios de la ciudad. También hay que destacar que no todos querían por supuesto salir de donde estaban, ya que es lo que conocen y les gusta, no tienen porque hacerlo pero si es importantísimo destacar esa formación de nexos entre zonas rurales y la educación superior.
2.-Otro punto que nos ha llamado la atención fue cuando se habló sobre que los niños vulnerables no estaban yendo a los talleres que se hacían para ellos y tuvo que realizarse una reunión con los padres para saber que estaba sucediendo, donde se vio que los padres veían estos talleres de manera muy distinta como lo veían las practicantes, ya que lo veían como un beneficio que estaba ahí a disposición para cuando ellos quisieran distinto de las practicantes, ya que para ellas es un proceso metodológico con teoría en pleno desarrollo que se ve interrumpido por el padre que tiene un paradigma totalmente distinto al de un profesional, de que la educación de estos está muy lejana a la de los padres y para esto tuvieron que hacer un trabajo más integral para que los niños volviesen a este proceso interrumpido inicialmente.
3.- Por último, es importante mencionar que hay veces donde el Trabajador Social ve mermada su intervención por distintos factores, como el dinero y en este caso el tiempo, cuando hicieron la primera presentación se dijo que se trabaja con niños y jóvenes desde “x” edad hasta los 17 años 6 meses y 29 días tan específicamente dicho el límite de edad para trabajar con ellos, nos hicimos la siguiente pregunta ¿qué pasa con los jóvenes que no alcanzan la meta antes de esa edad y contando con solo tres meses? de trabajo cuestionando en nuestras mentes las distintas ideas de no al asistencialismo, etc.
Pero es importante darse cuenta después de una reflexión un poco más profunda de que el asistencialismo no es el camino pero si un deber y algo que es considerado por el beneficiado, ya que necesita de esa ayuda y por esto uno como Trabajador Social debe entregar sabiendo que al desarrollo autónomo de una persona no es de gran ayuda.

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